Las Vegas

Mi concepto de Las Vegas, antes de llegar a la luminosa ciudad, era una en la cual existían, obviamente, muchos casinos de distintos tamaños, pero aglutinados y esparcidos por toda la ciudad. Lo que descubrí, al llegar a Nevada, fue algo muy distinto, al encontrar básicamente pocos casinos, pero monstruosos.

Llegar por tierra y por primera vez a Las Vegas un sábado por la noche es emotivo y muy claro. Incluso ya se puede observar la brillante luz que emite la ciudad cuando se sobrepasa el letrero que indica sesenta millas para arribar y que, poco a poco, mientras nos acercamos la ciudad, se hace más potente, pudiendo observar claramente un rayo de luz lineal escapándose de la punta de la Pirámide de Luxor y alumbrando circularmente a un conglomerado de nubes grisáceas.

Llegada

Llegamos a Vegas una inolvidable noche de sábado, y nos recibió un patrullero que perseguía a una preocupada y escurridiza chica, la cual, gritando, fue capturada, esposada e introducida a la fuerza en el vehículo policial.

Inmediatamente después, comenzó nuestro tour por encontrar un hotel, dado que un sábado en la noche es muy difícil conseguir un alojamiento respetable a un precio cómodo. Después de muchas vueltas y preguntas, terminamos en un hotel de mala muerte, en el cual debíamos pasar estricta supervisión y revisión cada vez que queríamos usar el ascensor y subir a los pseudo cuartos. La elección del primer hotel, si bien no fue muy buena, no implicaba mucha relevancia, dado que en Vegas no se duerme y más aún si alguien llega a la 1am a la ciudad americana de la diversión.

Por supuesto que al día siguiente nos cambiamos al Treasure Island Hotel, dado que las tarifas de los hoteles de Las Vegas son muy distintas dependiendo del día, y de un sábado a un domingo bajan más de 200%.

Las Vegas

Las Vegas es una ciudad que gira alrededor en los casinos y apuestas, y las atracciones principales son los enormes “centro recreacionales” que incluyen casinos, hoteles, discotecas, teatros, restaurantes, malls, entre otros. Algo interesante es que no hay límites marcados dentro de estos complejos, por lo que uno no sabe en qué momento comienza un casino y termina el centro comercial, o comienza la discoteca y acaba el restaurante. El Caesar’s Palace es uno de los más impresionantes de todos estos mega-centros de diversión.

En los dos días que estuvimos en Las Vegas, visitamos los siguientes “Centros de Entretenimiento”:

Treasure Island

El hotel en el cual nos alojamos el segundo día estuvo simpático, con escenografía orientada para niños, parecida a Disney, con barcos piratas y funciones actuadas de guerras entre América y Europa, la cual es la atracción principal para los niños. Por supuesto que las maquinitas abundan por todas partes, como en todo Las Vegas, mezclándose con la gente. Aparte, acá es dónde está el Circo del Sol y su función “Mystere”.

MGM Grand

El MGM es muy grande y para perderse. En él hay muchos establecimientos, como el Studio 54, leones, performances, tremendas columnas, tiendas, que hacen del lujoso edificio verde una de las mayores atracciones de Nevada. También existe una plaza principal, con un escenario elevado desde dónde una bella chica nos recibió cantando muy sutilmente canciones de The Doors. Me quedé viéndola y escuchando su dulce voz mientras, sentado en una maquinita, perdía dinero.

Caesar’s Palace

El Caesar’s Palace fue lo que más me gustó de la exuberante ciudad. En él, existen muchos servicios, pero lo más resaltante es el impresionante centro comercial inmerso en la mole. El mencionado mall tiene toda una ambientación de Roma y Grecia y caminar por él nos emite una sensación de riqueza y fama.

En sí, todo el Caesar’s Palace está adornado con motivos romanos y griegos, e incluye enormes plazas techadas de Neptuno, Venus u otros dioses. El extremismo llega a cansar, dado que se puede percibir que hasta los muñecos de la tienda de Disney en el centro comercial están vestidos de emperadores romanos.

Venetian

El Venetian trata de hacer una reconstrucción de Venecia, con sus góndolas y construcciones típicas. En realidad conseguiría crear muy bien el ambiente, si no fuera por las cegantes luces de los anuncios vecinos y las grandes bandas electrónicas para caminar.

Tomé muchas fotos tratando de no incluir la novedosa tecnología incrustada ni los monumentales edificios conexos, aunque eso fue imposible.

Bellagio

El Bellagio evoca su nombre, belleza. Adornado con flores, colores, agua, jardines, Italia, gente, locura, clásico, hacen de éste edificio un lugar especial dentro de la estructura de Nevada. Dentro del Bellagio hay muchos jardines techados muy bien elaborados que no dejan de ser fotografiados y observados. También hay mucho colorido en el suelo, paredes y techo. Lástima que exista tanta gente en el lugar que hace casi imposible la visión y las fotos.

En las afueras del Bellagio, una gran laguna nos enseña sus aguas bailarinas. Ellas se mueven al compás de diferentes piezas musicales, realizando coreografías distintas. Es excitante y bonito ver las aguas moviéndose y alcanzando alturas muy elevadas, enmarcando a la torre Eiffel, ubicada al frente.

Stratosphere Tower

En una de las avenidas principales de Las Vegas se levanta una torre muy alta, llamada la Stratosphere Tower. Esta torre es muy peculiar y diferente a otras, dado que, aparte de tener dos ambientes para mirar a la ciudad desde lo alto, también tiene dos montañas rusas.

El primer mirador es un salón redondo rodeado de ventanas selladas desde donde se puede ver a la ciudad en 360 grados. Al subir al segundo mirador, en las afueras, podemos ver la ciudad al aire libre, sintiendo un poco de vértigo.

Las Vegas se ve genial desde la torre. Mucha luz, muchos colores, mucho sonido y cada infraestructura pareciera tener un color distintivo diferente. Se ve el verdor del MGM, la blancura del Caesar’s Palace, el rojizo Flamingo, azules fuertes, rojos, etc.

Más arriba, en la cúspide de la torre, existen dos montañas rusas que son una locura y por supuesto no me subí a ninguna. La primera es una punta de caída libre ubicada en el centro y desde donde la gente recorre 150 veloces metros descendiendo de las nubes hasta el altísimo mirador y viceversa. El otro aparato mecánico sólo da vueltas alrededor del primer peligroso juego. Una demencia total.

Old Vegas

El centro antiguo de Las Vegas representa claramente el concepto que tenía antes de llegar la capital de Nevada, es decir, muchos pequeños casinos agrupados en avenidas llenas de luces y colores. En una de las avenidas principales de ésta zona existe una malla enorme por encima de la calle, en la cual se proyectan shows electrónicos transparentes, creando una atmósfera de modernidad y asombro.

Por supuesto que existen muchos más centros de entretenimiento en Las Vegas, como The Mirage y sus Tigres, el egíptico Luxor, New York – New York y su gran montaña rusa, el divertido Flamingo, el Club Rio, el Hard Rock Hotel, el Paris y su inmensa Torre Eiffel, el Monte Carlo, entre otros.

El tiempo en Vegas se nos acabó muy pronto y llegó la hora de partir de regreso para Arizona. Nos quedaron muchas cosas por ver, muchos sentimientos por sentir, pero el avión a Lima no podía esperar. Ya era la última excursión del viaje y la nostalgia me invadió en el largo camino hasta Phoenix.

Regreso a Casa

En el trayecto de regreso a casa visitamos algunas obras creadas por los americanos como la laguna artificial de Mead y la represa Hoover, la cual ha sido creada con lugares turísticos y una gran playa de estacionamiento, dado que fue proyectada para ser, a la vez de un embalse, una atracción turística.

De pronto, un letrero en el camino dice: “En 5 millas, la elevación de la pista bajará en 10%”, otro en rojo nos anuncia: “su velocidad es 80 millas/horas, está con exceso de velocidad”, y otro: “Phoenix 5 millas”.

Ya en casa, lo único que atiné fue bañarme y acostarme, dado que terminé sin dinero, preocupado, agotado, cansado, estresado y abrumado por el encantador viaje. Los tres trajinados días fueron inolvidables aunque muy cortos para tantas cosas por hacer.

En Las Vegas pasé una aventura diferente cargada de diversión y emociones que espero se repita. Nevada es un estado impresionante y muy noctámbulo, en el cual sólo podría estar unos días, dado que muy fácilmente terminé saturado del sonido de las maquinitas, y prometí no volver a usar una. Si bien Las Vegas es una ciudad muy bonita y pintoresca, vivir ahí sería una locura.

Un punto muy interesante de Vegas es la manera en la cual ha sido construida, ya que se encuentra en medio del árido desierto. Transitar por ésta ciudad es para asombrarse, y no sólo por las fantásticas construcciones, sino por el hecho de estar sobre un terreno insólito, que ha sido increíblemente adecuado para albergar a tan colosal ciudad. Aparte de relajarme mucho, ésta visita me hizo pensar en lo irrelevante que puede ser todo, y me dio mucha fuerza interna para poder lograr objetivos que en algún momento podrían parecer imposibles.

La pregunta final es una con la cual bromeamos muchas veces: ¿pensarán los gringos que los europeos se han copiado de Vegas cuando ellos visiten Europa?

1 comentario

Archivado bajo crónicas, Literatura

Una respuesta a “Las Vegas

  1. le(a) felicito porque redacto muy bonito de las vegas la ciudad que yo naci y me paseo

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